7.3.26

Teatro religioso en el despacho oval


La fotografía como utilidad histórica es sin duda insustituible. Esta imagen en el despacho oval de la Casa Blanca es puro caramelo histórico por los gestos, la forma artística y teatral de su composición, y por lo que representa.

La iglesia, la religión, evangelistas en casi todos los casos, dijeron mientras arropaban a Donald Trump como si fuera una la escena con el Jesucristo del momento: “Oramos para que continúes dando a nuestro presidente la fortaleza que necesita para dirigir a nuestra gran nación mientras volvemos a ser una nación bajo Dios”, dijo el predicador encargado de la oración.

En total dos mujeres entre los 21 personajes. La imposición de manos es un detalle que enmarca la escena, incluso muy bien iluminada. Pura delicia teatral.

5.3.26

El fotógrafo Fan Ho y la geometría


El fotógrafo chino Fan Ho además de ser un artista de la calle, de sus sociedades, supo plasmar durante todo el siglo XX a una sociedad que se movía buscando la luz. Positivando él mismo sus fotografías en blanco y negro, jugó con la luz y las sombras como un auténtico artista del pincel, utilizando solo luz.

Con 82 años, en el año 2014, respondió en una entrevista con esta explicación de su forma de trabajar la fotografía: "Siempre he creído que cualquier obra de arte debe derivarse de sentimientos y entendimientos genuinos... No trabajé con ningún sentido de propósito. Como artista, solo buscaba expresarme. Lo hice para compartir mis sentimientos con la audiencia. Necesito que me toquen emocionalmente para llegar a trabajos significativos. Cuando el trabajo resuena con la audiencia, es una satisfacción que el dinero no puede comprar. Mi propósito es simple: trato de no perder el tiempo de mi audiencia."

Su trabajo de calle, buscando siempre la sombra y la luz, y dibujando geométricamente con figuras naturales de la escena, creando un juego geométrico que a veces asombra, y que nos lleva a los trabajos de Henri Cartier-Bresson, en donde sus actores espontáneos son parte de esos juegos geométricos.

En la imagen que dejo arriba, se juega con las luces para formar varios juegos geométricos, rectangulares, circulares, cuadrados o simples líneas de la dirección de la luz.



4.3.26

Ana Juan y su Gabinete de Maravillas Wunderkammer


La artista ilustradora Ana Juan en su montaje "Wunderkammer" nos abre su mundo desde su propio "Gabinete de Maravillas o sueños", desde una serie de expresiones que nos llevan a sus sueños, a un mundo imaginario pero posiblemente real. Todo depende de nuestra capacidad de ver y descubrir lo que miramos.

Las imágenes son como ilustraciones de mundo imaginarios que todos podemos soñar si queremos, que todos nos podemos crear si lo necesitamos, para seguir siendo felices. Pueden ser horrorosas, pueden dar miedo, pueden ser incluso inexplicables, pero si hacen felices a alguien, tienen un sentido muy válido.

No siempre hay que saber encontrar explicaciones a lo que vemos, a veces con sentir que estamos delante de algo distinto, imaginario para nosotros, real para el artista, ya nos debería servir. 

Ana Juan es ilustradora de libros, es artista visual, es dibujante, pero es sobre todo inventora de pensamientos, de sueños, de sugerencias, de adivinanzas que debemos descubrir.

En CentroCentro de Madrid podemos descubrir sus sueños, los nuestros incluso si queremos imaginarnos lo mismo, podemos tener experiencias locas que se pueden convertir en realidad dentro de nuestra forma surrealista de imaginarnos el mundo.

¿No es irreal tanta violencia real que estamos viviendo en los últimos años?

Dibujo, pintura digital y fotografía, mezclados sin agitar

Todo en el Arte tiene su valor, incluso aunque solo sea estético. Elegir, seleccionar, construir con piezas un nuevo elemento es una forma simple de sentirte bien mientras lo vas creando. 

No se trata de inventar un nuevo submarino, sino de sentir que con tus manos puedes convertir un blanco en un espacio diferente, nuevo, lleno.

Aquí arriba hay mezcla de dibujo, de pintura digital y de fotografía. 

Un poco de cada, una disciplina que se afianza en la otra, unos nuevos tiempos en donde todas las herramientas quedan diluidas entre ellas pues todas se pueden necesitar en un momento dado, sin que ninguna destaque sobre la otra.

Al final lo único que importa es el resultado final, como en cualquier empresa, en cualquier relación. 

Los caminos intermedios se disfrutan, pero no se pueden contemplar al quedar tapados por la finalidad, por la meta final.

3.3.26

Daniel Canogar y una proyección de una persona desnuda


El artista madrileño Daniel Canogar hizo esta obra titulada "Pasaje" en el año 1995, en contrachapado de madera y una luz halógena que realiza una proyección fotográfica de una persona desnuda sobre la pared. 

Eran años en los que Canogar trabajaba la desmaterialización del cuerpo humano, intentando convertirlo en una figura casi virtual, que se veía, se proyectaba, pero no existía.

Este desnudo masculino está en marcha, parece que se quiere escapar, huir delante del espectador, en una proyección precaria que desdobla a la persona. No existe un ser humano sino una luz, un reflejo, una proyección.

Empezó en el Arte desde la fotografía y poco a poco se fue transformando sus obras hacia las instalaciones artísticas de variado tipo. 

Sobre todo proyecciones de gran formato sobre edificios, en donde proyecta sus obras como complemente a la propia personalidad de cada arquitectura, formando con ella una obra única para que se funda la proyección con los elementos arquitectónicos del edificio.

Elisa Montessori y un herbolario artístico


Lo que vemos arriba es un herbolario, una serie de pequeños cuadros creados con plantas y hierbas secas, cosidas o pegadas sobre una base a modo de lienzo, sobre un papel, con hilo de algodón.

Este herbolario lo creó en el año 1978 la artista italiana Elisa Montessori que nació en 1931. Una serie de obras que en su conjunto forman una obra poética, dulce, sencilla, simbólica y llena de texturas a modo de trazos.

En realidad todos dibujamos o pintamos para crear formas simples, brochazos o trazos, que se unen para configurar algo que vemos y reconocemos —o no— una vez que lo hemos terminado. 

A veces utilizamos pinceles, trapos, esponjas, las manos, materiales naturales, herramientas muy diversas para ir creando formas que deseamos transmitir, muchas veces formas naturales.

Pero otras veces son las propias formas de elementos naturales, los que configuran la belleza, las que llenas los espacios, las que cuentan un conjunto, forman una pequeña historia. En este caso las propias ramas y hojas secas son dibujos naturales que no hay que dibujar, sino pegar, coser, distribuir por los espacios.

Transformamos la naturaleza, Elisa Montessori creaba con esa naturaleza ya seca, para conservarla en otros modelos de composiciones.

El trabajo de Montessori es multifacético, utilizando muchas técnicas diferentes, y utiliza un vocabulario muy oriental, creando una poesía visual natural, mezclando en algunas de sus obras texto con imágenes, formas, trazos.

La investigación de Elisa Montessori siempre ha oscilado entre las tradiciones occidentales y orientales, tomando el lado esotérico y oculto de Oriente y colocándolo en relación con la fertilidad cultural de Occidente.

Sabe que una imagen siempre plantea una pregunta, cuya respuesta está abierta a la mirada de los demás. Que ver una cosa creada por alguien, siempre significa encontrar otra mirada diferente, que se van uniendo las unas con las otras.

Daniel Bautista, y una obra madrileña


Esta es una obra del artista español Daniel Bautista, que trabaja varios modelos artísticos, casi siempre en formatos grandes, muy decorativos y que se venden bien por su forma de trabajar en acrílicos sobre lienzos o madera.

Esta obra que vemos está en la entrada de un hotel madrileño, es un retrato de mujer (algo habitual en este artista) que intenta parecerse a los tratamientos abstractos de Picasso, pero de una manera muy personal.

2.3.26

JULUJAMA y una obra de 1980. Arte Queer



Hoy os dejo una obra con 45 años de edad, una obra casi clásica del artista valenciano JULUJAMA, el pintor Juan Luis Javier Marí, uno de los precursores del llamado Arte Queer de la España de los años 70 y principios de los 80.

Esta es una de sus últimas obras pues a partir de 1981 dejo de pintar, y este cuadro "Sin título" es de 1980. Es contracultura de aquellos años, que vista ahora parece una obra más de un momento lógico en la España que intentaba despertar.

Parece un autorretrato de una persona herida, muy dolida con los comportamientos de la sociedad que le rodeaba en aquellos años y que intentó que dejara de ser lo que en ese momento era. Intentaba restarla la libertad de ser él mismo. Tenía 28 años cuando pintó esta obra.

Eran tiempos en los que la homosexualidad no se podía mostrar todavía, no era ni consentida ni entendida en las familias, y representaba un modelo que había que suprimir. Aquellos movimientos dieron el espacio para que poco a poco se fuera liberalizando la libertad individual de las personas que deseaban tener una sexualidad diferente, y fueron precursoras del feminismo y de la liberación sexual en libertad.

Juan Luis 
 Javier Marí, en la actualidad y sin pintar, se ha convertido en un activo defensor del medio ambiente en la Comunidad Valenciana y zonas vecinas. Ha participado en múltiples batallas legales y ecologistas, como la lucha contra el fracking en el Maestrazgo, la detención del polémico proyecto de gas Castor frente a Vinaròs, y la oposición a la destrucción del marjal de Benicàssim.

1.3.26

Miquel Barceló y Un Fantasma


El artista Miquel Barceló me encanta, su forma de trabajar los materiales, su mezcla de surrealismo y arte brut, sus ideas e imaginaciones me llenan. Intento ver su obra siempre que puedo.

Este cuadrito pequeño lo tituló "El fantasma número 6" y lo hizo en el año 1990 con óleo y ácidos corrosivos sobre lienzo.

Este juego que hace de figuras, de convertir sus obras en objetos como de basura, corroídos o rotos, carcomidos y pasados por siglos de tiempo, convierten su obra en algo único y a la vez de original, muy actual.

El Arte no es para mirarlo


Visitando una exposición en Madrid, en el Libro de Despedida, de Opiniones de las Visitas, encontré esta frase que me resulta muy alentadora y real.

"El Arte no se mira, se siente. Y hoy lo sentí aquí!!"

Es una declaración de intenciones. Visitar una exposición o un museo no es solo mirar y ver, es sobre todo sentir. 

Si fuera solo mirar, podríamos entrarnos y viajar por internet buscnado obras a nuestro gusto, según el día o la necesidad de cada uno de nosotros, y con eso cumplir con nuestras necesidades.

Pero no, funcionamos de otra manera.

Si fuera así de simple, con visitar una sola vez un Museo y haberlo visto, se acabaría su función. No necesitaríamos volver, pues ya lo hemos visto casi todo su contenido.

Necesitamos sentirlo, sobre todo porque cada visita lo sentimos de otra manera. 

El Arte está tan vivo como nosotros y sin ser particularmente distinto, sin dejar  de ser la misma obra de siempre, va evolucionando dentro de nosotros en la misma medida en que evolucionamos nosotros. 

En cualquier visita notamos que a veces nos gusta más una obra determinada y otras veces nos llena otro tipo de Arte, o si somos de los que creamos, a veces nos apetece explorar materiales naturales y otras ocasiones nos queremos adentrar n surrealismo o un trabajos brut. 

Depende de cada uno de nosotros y de nuestros momentos.


25.2.26

La Arquitectura como contenedor de Arte


No hay duda sobre el papel artístico de la arquitectura. En el presente y en el pasado. La utilización de las geometrías, de los espacios, de las formas e incluso colores en la arquitectura, le otorgan un papel muy importante en el crecimiento del Arte a lo largo de la historia.

Las iglesias y catedrales son Arte Histórico y a su vez son arquitectura. La arquitectura ocupa en el Arte un lugar híbrido que depende de lo que quiere hacer el diseñador, y es a la vez una disciplina técnica y forma de creación estética, por lo que suele considerarse una de las “bellas artes” clásicas cuando aspira a algo más que resolver funciones prácticas.

Sabe trabajar con la forma, la luz, la proporción, incluso el ritmo de los elementos y con los materiales, igual que la escultura o la pintura, pero a escala enorme y una función habitable.

Edificios como la Sagrada Familia, el Taj Mahal o el Bauhaus de Dessau se analizan sin ninguna duda como obras de arte por su lenguaje formal y simbólico. A su vez se pueden utilizar para ser habitadas por personas de forma temporal, pero en realidad son enormes obras de Arte.

La Arquitectura es un libro de historia abierto y conservado, pues expresa valores culturales y nos cuenta la historia y su evolución, pues cada estilo arquitectónico (gótico, moderno, brutalista) condensa una visión del mundo y una ideología en su tiempo, convirtiéndose en documento visual de su época.

Pero a su vez la Arquitectura sirve como soporte del arte, pues muchas veces lo que observamos, las pieles de esas arquitecturas, podrían no existir o ser de otra manera, y no por eso cambiaría su función habitable. La Arquitectura añade elementos en sus propios muros, para decorarnos y hablarnos de un momento, de un tiempo, y para darle contexto a lo que está dentro.

A diferencia de otras artes, la arquitectura debe cumplir unas exigencias muy altas de seguridad, confort y uso. La calidad artística se mide por cómo resuelve esas funciones sin renunciar a la emoción y al significado. Dentro de la Arquitectura tiene que haber una serie de elementos que no se le exigen a otra disciplina artística. Entre ellos su utilidad social.

Aunque desde el siglo XX, muchos arquitectos y artistas han buscado borrar esa frontera, mezclar cada vez más la arquitectura y el arte, haciendo de algunos edificios auténticas esculturas habitables donde el espacio mismo, interior y/o exterior, es la obra arquitectónica.

23.2.26

La fotografía del niño Liam Ramos


La fotografía al niño Liam Ramos en Minnesota refleja el valor de la fotografía como documento histórico. Nada hubiera sido igual en ese conflicto entre los agentes del ICE con la sociedad americana, si no hubiera existido esta fotografía de un niño de cinco años, detenido por ser de familia inmigrante.

La imagen fue tomada por un trabajador del propio colegio público en donde estudiaba el niño, en el momento en que era metido en un coche militar tras ser detenido. Es perfecta por lo que representa, por el instante y la cara del niño, sujeto por el policía por detrás, no se fuera a escapar.

El valor de la imagen en este siglo XXI está aumentando, pues todos llevamos una cámara en el bolsillo.

20.2.26

Una fotografía histórica con personalidad


Las fotografías, las imágenes y su mundo es la forma de escribir historias desde su invención, a veces acompañadas de texto y otras no. Esta imagen es el ejemplo de hoy mismo.

La detención del expríncipe Andrés es la consecuencia más trascendental de las últimas revelaciones sobre la red internacional de poder y sexo del millonario del ‘caso Epstein’.

Pero por mucho que se escriba, la imagen tan oportuna nos muestra el momento de salir de comisaría tras 10 horas detenido, y esa fotografía nos muestra no solo un instante, sino una personalidad, ha tenido la suerte (¿suerte?) de captar la imagen que nos muestra todo lo que podemos contar de esta historia, y no solo la derrota, sino también la personalidad en su mirada, en sus gestos.

La fotografía de Phil Noble para Reuters ha dado la vuelta al mundo en centenares de portadas de medios de comunicación. Un instante que habla por sí mismo. Incluso el golpe del flash en el ojo, le viene de maravilla para el retrato del instante. 

¿Quien osó decir que los fotógrafos no somos capaces de hablar sin escribir letras?

18.2.26

Solo se fotografía lo importante para nosotros


La fotografía como herramienta de transmitir sensaciones es un modelo de escritura sin palabras que sirve para hablar.

En una fotografía transmitimos sensaciones, globales y del instante, eso ya depende de quien la utiliza y nos la muestra.

Una fotografía es mucho más que un recuerdo, es un notario de un tiempo, de una vivencia, de esos instantes que te produjeron algo, pues te atreviste a cazarlos y conservarlos.


13.2.26

Grabados de Luis Feito. Colección Peñalara


Esto que os muestro hoy es una serie de seis grabados de Luis Feito, que tituló "Peñalara" y hechos en el año 2000. Unos grabados al aguafuerte, aguatinta y punta seca sobre planchas de zinc, con plantillas de color y estampados sobre papel grueso.

Son unos grabados grandes, de 76 centímetros de altura, de los que se hicieron 75 ejemplares, estampados por Rafael de Rivera y editados por la Galería BAT de Alberto Cornejo.

Contemplar estas obras es un lujo. Tenerlas en propiedad es ya otro tipo de lujos por su precio, entre los 1.200 y los 1.500 euros cada copia, pero esa es otra. El grabado y sus impresiones, si están bien hechas, son un lujo y muchas veces una inversión y una manera de poder disponer de una colección de Arte, para disfrutar de él.

Tampoco hay que comenzar una colección de Arte con autores de gran prestigio, se puede comenzar con grabados menores, y poco a poco ir aumentando pues de lo que no hay duda, es de que el gusanillo por "tener" es contagioso y multiplicador.

12.2.26

¿Qué Museos queremos para el futuro?


Cada vez tenemos más dudas del camino que irá recorriendo el mundo de la Cultura en las próximas décadas. Estamos entrando en un mundo occidental bastante reaccionario, y la Cultura y el Arte siempre se impregnan de lo que acontece en el ambiente. Para crecer y vivir, o para amulagarse (amilanarse).

¿Qué Museos queremos para el futuro?

Está claro que ya no pueden ser almacenes de objetos muertos. O al menos no pueden ser paredes llenas de cadáveres sin explicación, sin contexto, sin vida tras su muerte.

Quien mira una obra de El Greco en el año 2026, ya no es el mismo ni piensa igual, que quien la observaba en el año 1950. Y los Museos se deben ir preparando para el ciudadano del año 2100.

Podemos y debemos seguir mostrando Las Meninas, pero de otra manera. Explicando otras cosas. 

No tiene sentido someter los grabados de Goya en una retahíla de obras impresas antiguas, llenando habitaciones una detrás de otra, mal iluminadas para no perder más todavía la vida.

Un solo grabado de Goya, de cualquier colección de las varias que realizó, sirve para escribir una historia, para ser mostrada en otro contexto y de otra manera muy diferente. 

Lita Cabellut habló con Goya, luego habló con nosotros como espectadores a principios de 2025 en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, y nos dejó un trabajo de reinterpretación fabuloso, que deben hacernos reflexionar sobe qué debemos hacer si queremos dar vida a los museos para que sean válidos. 

¿Para qué sirven los museos?

Un Museo en el siglo XXI, NUNCA puede ser un añadido a una atracción turística de la ciudad que aspira a llenar sus calles de gentes de paso. La Cultura es otra cosa, y si no entendemos eso, se le quita su función esencial, la de alimentar a una sociedad.

Un Museo en el siglo XXI creo yo, no debe ser un lugar con puertas cerradas y con entradas pagadas, no debe ser un lugar en donde no se puedan sentar los visitantes con suma calma y en abundantes espacios. No pueden ser paredes repletas de obras sin contexto.

Debe ser una mezcla de actividades, de aprendizajes, de opciones. Es mejor un buen grabado de Goya impreso digitalmente para estar bien iluminado y a tamaño 70 por 100, que el original. Y acompañado de contexto, de formación y educación, de Cultura del momento anterior y del actual, mezclado pero no revuelto. Por poner ejemplos fáciles.

Julio Puente

7.2.26

Goya y sus enfermos mentales


Este dibujo no muy conocido es de Francisco de Goya, y lo tituló junto a otros similares como: El Loco Furioso, un dibujo a lápiz negro y lápiz litográfico sobre papel verjurado. 

Forma parte del Cuaderno G, de Burdeos, unos dibujos realizados entre los años 1824 y 1828 y menos promocionados que sus grabados.

Goya dibujó y pintó varias veces a personas enfermas mentales, formando una galería de personajes que evidencian la constante preocupación de Goya por los seress marginales de la sociedad, como pobres, lisiados y enfermos, mendigos y otras personas en los límites sociales y que eran seres olvidados de la propia sociedad.

El surrealismo como tendencia artística todavía no había nacido, pero ya Goya intuye que la mente es muchas veces compleja, y que pensar diferente puede llevar desde muy diferentes grados a ser considerado por los demás como un ser enfermo, raro, incluso peligroso. 

Y que el Arte debe entrar en esos mundos, para intentar ver qué se puede observar a través de ellos. Y que soñar o comportarse de forma diferente no es estar loco.

En este dibujo en concreto y, a diferencia de otras obras en que el espectador contempla al enfermo (o enfermos) en el interior de la celda de un hospital, aquí nos muestra al protagonista cautivo, tras los travesaños de madera claveteados de una ventana, como deseando salir o pidiendo ayuda.

3.2.26

Una obra de Miguel Ángel, en Logroño


Con algunas pequeñas dudas y convencidos de que si en vez de en Logroño estuviera en Milán o en Madrid, tenemos en la catedral de Logroño un cuadro que casi con toda la seguridad es del famoso Miguel Ángel Buonarroti pintado para la que entonces era su muy buena amiga Vittoria Colonna.

Es un cuadro pequeño hecho sobre madera de nogal, una obra portátil, un oratorio para llevar en los viajes la antes mencionada Vittoria Colonna, una hermosa joven que era Marquesa de Pescara, e intelectual y poetisa de aquellos años del Renacimiento.

De familia noble italiana, parece ser que según consta en suficiente documentación encargó a su amigo Miguel Ángel este cuadro, una dama que se casó con otro noble pero español herido en la batalla de Pavía y que tras no poder superar las heridas y ya muerto, dejó a su esposa en una dura depresión.

En el año 1539 se sabe que entabló una fuerte relación de amistad con el pintor Miguel Ángel, quien le hizo numerosos dibujos y retratos y se intercambiaron poesías.

Este cuadro de una crucifixión, del que constan bocetos y dibujos preparatorios de Miguel Ángel repartidos por varios museos en Francia y Gran Bretaña, nunca ha querido ser sometido a rigurosos estudios de autoría.

Pintado en el año 1540, sólo eran Cristo, la Virgen y San Juan. En el año 1547, a la muerte de Vittoria Colonna, el pintor recuperó el cuadro e incluyó a su amiga en la obra, como la figura de Maria Magdalena portando sobre los hombros un pañuelo como símbolo de su viudez.

En esta versión retocada, se cambió la dirección de la mano de la Virgen, de estar dirigida hacia la figura de Cristo, para dejarla reposando en su pecho.

Hay dudas sobre si este cuadro es el original de Miguel Ángel, o una copia de alguno de sus alumnos. Lo cierto es que no existe otro, y que en los documentos testamentales de esta obra, quien deja la herencia perteneciente a la colección privada del Obispo de Logroño Don Pedro González de Castillo. 

Este deja por escrito la explicación de la obra y su autoría, de forma muy clara, y la forma en que se debía utilizar tras su muerte. El Museo Británico de Londres y el Louvre de París conservan bocetos dibujados de la crucifixión que aparece en el cuadro.

Cristo lleva en su cuello la leyenda inscrita en hebreo, con la frase: “Gibor” —el héroe divino—.

2.2.26

Ângelo de Sousa y un espacio roto por líneas


El artista Ângelo de Sousa fue el pintor contemporáneo más reconocido en la vecina Portugal. Escultor, pintor, diseñador y profesor de Arte, uno de los creadores del grupo llamado «Os Quatro Vintes», supo experimentar con nuevas técnicas abstractas en sus obras, siendo un estudioso del color y de la luz, que exploró el minimalismo de una forma radical.

Sus trabajos minimalistas y abstractos eran eso, sencillez buscando impresionar con muy pocos elementos, jugando con la geometría de las formas, de los colores, de las líneas que rompían los espacios, buscando muchas veces el infinito sin salirse de los marcos.

La obra que vemos arriba, Sin Título, la hizo con acrílico sobre lienzo en el año 1992.

Un Oporto de vinos y recuerdos


Sensaciones. Simples recuerdos de una tarde de niebla en Oporto visitando bodegas y catando vinos diferentes. Sin la fotografía es mucho más completo ponerle recuerdos a una reunión de amigos visitando posibilidades de ocio. 

31.1.26

No es humor, es dolor nevado


El punto de vista que nos ofrece semana tras semana la revista The New Yorker en sus portadas es fabuloso, una radiografía de nuestra sociedad actual, desde un punto de vista que a veces es ácido, pero siempre es real. 

No nos gusta, es verdad, asumir que somos así, pero es por nuestras decisiones que nos vamos convirtiendo en esto.

La viñeta de la portada de The New Yorker de esta semana, con un New York muy nevado, vacío de viandantes, pero lleno de personas que hacen el reparto a domicilio con sus motos, es ejemplar, para entender dónde estamos.

De verdad, esto es esclavismo, pero lo hemos disfrazado con el adjetivo de siglo XXI para disimular, siempre hay personas más necesitadas que uno mismo, que haga lo que nosotros no queremos hacer. Les pagamos cuatro migajas y esperamos a que lleguen desde nuestra calefacción. 

30.1.26

La imagen cuenta una historia


Una de las funciones nuevas de la fotografía o de la imagen digital, es hablar más y mejor que antes de la llegada de la IA. Se pueden modificar imágenes, hacer montajes, de forma mucho más sencilla, lo que facilita que se hagan más.

Ante de la llegada de la IA ya se podían hacer.

Recuerdo que una de mis conferencias a los alumnos de FP la preparé un par de años (años 2000) con un rebaño de ovejas blancas en primer plano, mirándonos a todos, en donde una de ellas yo la había retocada hasta convertirla en una oveja negra. 

No existía IA ni se podía sospechar que en algún momento iba a ser tan sencillo hacerlo. Quedaba natural, pero llevaba horas de retoque, con herramientas sin capas, pues no existían.

Donald Trump montado en un oso blanco se puede interpretar de muchas maneras. Desnudo del torso resulta más curiosa su interpretación. Y si es en una revista de economía, tiene un sentido más detallado.

El más sorprendido en este montaje es el oso. No sabe bien qué hace en la vida, sirviendo de montura al dueño del mundo mundial. 

29.1.26

Mariano Salvador Maella y San Jerónimo


Esta obra es del pintor valenciano Mariano Salvador Maella, realizada sobre el año 1805 al óleo sobre lienzo, en un tamaño pequeño, de unos 28 centímetros de altura. Está representado un San Jerónimo.

San Jerónimo (c. 347-420), es tradicionalmente representado con un león como compañero, símbolo de lealtad y compasión. 

La leyenda cuenta que el santo curó al animal herido en el desierto, quitándole una espina de la pata, tras lo cual el león se convirtió en su fiel protector. El león apareció en el monasterio donde Jerónimo estaba con otros monjes y a pesar del miedo de los demás, Jerónimo curó al león, quien se quedó a vivir con él hasta la muerte del santo.

Este león representa la mansedumbre y la compañía en su vida eremítica, y en el arte, se le suele mostrar trabajando en su estudio con el león al lado, o en el desierto con el felino como compañero de penitencia.

27.1.26

La fotografía y el vídeo, a favor de la verdad y de la Paz


La capacidad de que una fotografía nos haga removerlas ideas es clara. La fotografía es el método más fácil de explicarnos algo complejo.

Esta imagen es de la portada de la revista The New York Magazine de finales de enero de 2026. Nos habla de los problemas de poder vivir en Minnesota (EEUU) tras la entrada de los policía del ICE buscando con suma violencia por las casas a inmigrantes, aunque lleven muchos años trabajando y pagando sus impuestos en los EEUU. 

Se atrincheran en sus casas, van por la calle con pitos para avisar a los vecinos de la presencia policial, se sabe ya que los propios militares van de paisano para quedar camuflados en los barrios, y los vecinos tienen que salir a la calle breves minutos para comprar, con ropa casi de camuflaje y con máscaras para no ser atacados por spray que los atontan para ser detenidos.

Sí, son los EEUU, es el siglo XXII, era un país democrático que se está convirtiendo en un polvorón. 

Y la fotografía vuelve a estar para mostrarnos como matan a enfermeros inocentes, a maestras o a quien osa plantar cara a unos violentos militares que van contra la población civil. 

La fotografía y el vídeo sirve para entender todo mejor. Pero sobre todo para intentar que nos mientan lo menos posible.

Europa, India y una fotografía


El poder de la fotografía en unos tiempos en los que no nos queremos dedicar a leer, es tremendo. Un titular de dos líneas a los sumo y una imagen hacen el resto, el todo, crean la sensación, la información, la tensión.

Esta imagen muestra a los dos líderes más importantes de la Unión Europea, el presidente del Consejo Europea, António Costa, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, junto a
l primer ministro de la India, Narendra Modi, este enero de 2026 en Nueva Delhi.

Han firmado un Acuerdo Económico que de alguna manera cambian las reglas comerciales de Europa con Asia y sobre todo con los EEUU. Sabemos defendernos desde Europa.

La fotografía no está hecha para que la veas tú, que también, sino para que la vean en los EEUU. Y por eso se ha teatralizado. 

La alegría, superior a la forma de entender un acuerdo cualquiera, es clara, no deja duda. 

Los brazos al aire como si fueran amigos de toda la vida. Los trajes que llevan tanto ella como el primer ministro de India, indican mucho más que un texto, y se entiende de manera mucho más sencillo.

Yo hablo aquí, en el blog, de fotografía, pero también debería hablar de Teatro, que es otra Arte Escénica muy importante. 

Eso sí, nadie le supo decir a Antonio Costa, que hay que vigilar los botones de la chaqueta, pues a veces se vuelven en nuestra contra.

26.1.26

El valor de la fotografía manipulada


Volvamos a revisar la importancia que tiene la imagen en los nuevos juegos políticos de manipulación y engaños. Creamos bulos hasta no saber bien qué es verdad, pues ese es el juego real, que poco a poco pongamos todos en duda lo que se nos muestre, venga desde donde venga.

Incluso el político elegido democráticamente y que se cree el amo del mundo, decide a veces que manipular imágenes puede funcionar para seguir engañando, y con eso está haciendo un gran favor al mundo de la fotografía y a los fotógrafos.

Pone en valor al mundo del Arte y de la Imagen, como una profesión importante que puede mover conciencias. Incluso verdades. En la misma medida en que mueve mentiras.

Hoy, con IA y desde siempre con sentido común y responsabilidad, hemos sabido los fotógrafos que nuestro trabajo era importante para contar con imágenes, la vida positiva y la vida negativa que nos rodeaba y veíamos.

Siempre hemos sido testigos, y sobre todo testigos responsables, aunque no siempre se nos haya reconocido. Y sobre todo pagado de forma correcta, en según qué trabajos fotográficos, por ser notarios de la verdad.

Ahora ya sabemos mejor que nunca, que en algunos países a los fotógrafos nos quieren manipular a base de censurarnos, para poder crear sus mentiras con imágenes modificadas, manipuladas, falsas o inventadas, pues admiten que llegan mejor con una fotografía que con solo texto, en un mundo del instante, de las miradas, de entregar todo ya masticado y casi digerido.

Los fotógrafos debemos estar contentos, siempre lo hemos sabido, pero ahora que nos manipulan, ya no debemos tener duda. Somos tan importantes que nos intentan manipular.

Podemos molestar, pero si somos profesionales, podemos seguir mostrando el mundo como sucede, como camina, y sin engaños.

Y si queremos engañar, también estamos en nuestro derecho, pero hay que ADVERTIRLO.

25.1.26

La fotografía es el idioma del presente


El poder de la imagen en este siglo XXI es tremendo, sin ella muchas cosas las daríamos por hechas sin darles creencia real, y la imagen de cualquier personas que esté en el lugar, aclara lo sucedido y sirve para darle credibilidad.

Sabemos que un manifestante en Mineápolis ha sido asesinado por la policía de EEUU al revisar las imágenes grabadas por testigos de la escena, y sabemos que en contra de lo que dice la policía, el joven enfermero nunca intentó sacar un arma para defenderse, pues en el vídeo que se grabó se observa que no intenta hacer ademán de ello.

La imagen de arriba con un Nicolás Maduro y su esposa detenidos, habla mucho de lo acontecido. Y lo utilizan muy bien los americanos. Es la DEA la que lleva esposado al Presidente de Venezuela y eso no es casualidad, y quieren que se vea claramente. Es una detención por drogas.

Todos utilizamos las imágenes para hablar con ellas sin utilizar vocabulario. Y es entendible en todos los idiomas. Podríamos decir que la fotografía es el idioma del presente, pues todos las entienden, incluso se comprende en el subconsciente, lo que no se quiere decir, sino solo hacerlo notar.

La Puerta Abierta, de Talbot. La Fotografía y la Calotipia


William Henry Fox Talbot
, fotógrafo y político inglés, realizó en abril de 1844 una serie de obras de la que vemos una que trasciende su aparente modestia: una puerta abierta en una casa rural. 

Esta imagen no es solo un documento de una escena cotidiana, sino una demostración práctica de una revolución tecnológica: el proceso calotípico, el primer sistema fotográfico que permitía obtener múltiples copias de una misma toma. Con esta invención, Talbot consolidó el sistema negativo–positivo que sigue siendo el fundamento de la fotografía moderna.

El Problema Que Resolvió Talbot

Hasta 1844, la fotografía enfrentaba un dilema insuperable: los procesos existentes (como el daguerrotipo) producían una imagen única e irrepetible. No era posible hacer copias. Talbot comprendió que lo que se necesitaba era un método de dos pasos: primero, capturar una imagen "negativa" (donde los tonos están invertidos); luego, usar ese negativo para generar múltiples "positivos" (imágenes con los tonos correctos).

La calotipia fue la respuesta. Y "La Puerta Abierta" que vemos arriba es una de sus pruebas del concepto.

Cómo Funcionaba el Proceso Calotípico

El proceso consta de dos fases bien diferenciadas:

Fase 1: Creación del Negativo en Papel

Talbot preparaba un papel especial mediante una química precisa:

Sensibilización inicial: Empapaba el papel con una solución de cloruro de sodio o de amonio.

Creación de la emulsión: Aplicaba después nitrato de plata, que reaccionaba con el cloruro para formar cloruro de plata, un compuesto fotosensible.

Exposición en cámara oscura: Colocaba este papel sensibilizado en el fondo de una cámara oscura (una caja estanca). La luz que atravesaba la lente óptica exponía el papel, creando una imagen latente (invisible aún).

Revelado: Sacaba el papel al cuarto oscuro y lo sumergía en un baño revelador compuesto de ácido gálico, ácido acético y nitrato de plata. Esta mezcla hacía aparecer la imagen: los lugares más expuestos (las zonas claras de la escena) se oscurecían primero.

Fijación: Una vez revelada, el papel se trataba con tiosulfato de sodio (hiposulfito) para eliminar la plata no revelada y estabilizar la imagen, evitando que siguiera oscureciéndose con la luz.

El resultado: un negativo en papel, donde los tonos están invertidos (lo blanco es negro, lo negro es blanco).

Paso crucial: Para mejorar la transparencia del negativo y permitir que la luz lo atravesara más fácilmente, Talbot sumergía el papel negativo en cera derretida. Esto lo hacía semi‑translúcido, permitiendo que funcionara como un auténtico negativo fotográfico.

Fase 2: Creación de Positivos a Partir del Negativo

Aquí residía la verdadera innovación. El negativo podía usarse una y otra vez para crear copias positivas:

Preparación del papel positivo ("papel a la sal"): Talbot preparaba un papel diferente para las copias. Lo "salaba" empapándolo en cloruro de sodio, y luego lo sensibilizaba con nitrato de plata, formando cloruro de plata en sus fibras.

Contacto: Colocaba el negativo en papel (encerado) directamente sobre el papel a la sal sensibilizado, formando un sándwich. Los mantenía unidos en un marco de copiado.

Insolación: Exponía este conjunto a la luz del sol (o, posteriormente, a fuentes de luz artificial potentes). La luz atravesaba las zonas transparentes del negativo, ennegreciendo el papel a la sal debajo; donde el negativo era opaco, el papel a la sal permanecía claro. El tiempo de exposición—generalmente varios minutos—determinaba el contraste final.

Control visual: A diferencia de los procesos químicos posteriores, el fotógrafo podía ver cómo progresaba la imagen en tiempo real y retirarlo del sol cuando alcanzaba el contraste deseado. Era un proceso visual e intuitivo.

Fijación final: Una vez retirado del sol, el positivo se fijaba con tiosulfato de sodio, se lavaba abundantemente con agua y se dejaba secar.

El resultado: múltiples copias positivas, todas del mismo tamaño que el negativo, todas reproducibles indefinidamente a partir del mismo negativo.
Por Qué "La Puerta Abierta" Cambió la Fotografía

Esta modesta imagen de 1844 ilustra perfectamente cómo la fotografía dejaba de ser un arte de ejemplar único, para convertirse en un arte de reproducción. A diferencia del daguerrotipo, que era una preciosa joya única, la calotipia permitía que un fotógrafo capturara una escena y luego compartirla con amigos, coleccionistas, museos. Podía hacer ediciones limitadas de sus obras.

Además, el papel (frente al metal del daguerrotipo) permitía capturar texturas y tonalidades sutiles. La "Puerta Abierta" testimonia esto: se aprecia el grano del papel, la luz tamizada, la delicada gradación tonal.

De la Calotipia a la Fotografía Moderna

El sistema negativo–positivo de Talbot se convirtió en el paradigma fundamental de la fotografía analógica. Aunque la química evolucionó (del papel al vidrio, del yodo al bromuro, de las sales de plata a la gelatina), el principio permanece: capturar un negativo para generar positivos.

Incluso hoy, en la era digital, seguimos hablando de "revelado" y de "negativos" (como archivos digitales que se "revelan" en impresiones o pantallas). Talbot desarrolló esa idea en el año 1844.

24.1.26

Mujeres de El Cairo del año 1870


Esta imagen es del año 1870, una fotografía en papel a la albúmina de un fotógrafo y escritor francés llamado Félix Bonfils.

Como sucede en infinidad de obras de fotografía antigua o histórica, sin ella nos resultaría imposible conocer los detalles de aquellos años, de las sociedades de aquellas culturas hoy ya desaparecidas.

Quedaron reflejadas como unas mujeres de El Cairo, unas personas vestidas con trajes populares de su época. 

Es una fotografía de estudio, realizada por el fotógrafo en sus numerosos viajes por países de Oriente, consu familia.

El detalle de las vestimentas, de la previsiblemente nieta observando a su abuela fumando, es de un encanto sublime.

Félix Bonfils se dedicaba a fotografiar a la sociedad de aquellos países y luego vendía estas copias a los turistas, como recuerdos de sus viajes. Era una manera de obtener ingresos con su arte fotográfico.

Hace 2.000 años ya se necesitaba la fotografía


Hace miles de años, los poderosos del mundo de aquellos siglos ya demostraban que necesitaban inventar la fotografía, para poder trascender, para que sus rostros se les recordaran durante siglos. Bueno, no sabían contar siglos, pero se los imaginaban.

Hoy ya hemos admitido como real las imágenes de aquellos importantes personajes, y en las representaciones actuales de teatro o cine, nos basamos de aquellos dibujos, grabados o esculturas, que no difieren mucho entre ellos. Debieron ser bastantes similares a la realidad.

Son representaciones, como en este caso, una hermosa Cleopatra, con 2.000 años de antigüedad, y que pensamos que son "fotografías" muy aproximadas a la realidad.

Por cierto, esta Cleopatra, nacida en el año 69 a.C. tenía sus orígenes en Macedonia, era por tanto de ascendencia griega y alcanzó el trono a los 18 años junto con su hermano Ptolomeo XIII de 12 años, con quien se casaría según se ordenaba en el testamento del padre de ambos.

Este tipo de matrimonios era corriente en la época. También llegaría a casarse con su otro hermano menor Ptolomeo XIV.

Hoy todos tenemos la opción de retratar "todo" y eso es tan brutal, que casi nos da miedo si pensamos que cada día se hacen 5.300 millones de imágenes, unas 60.000 fotografías por segundo. Imaginarnos esto es brutal, así que antes de publicar la tuya y la mía, piensa si sirve para añadir algo al mundo, pues lo cierto es, que ya todo está fotografiado.

Fresco con Jesucristo de hace 1.700 años


A finales de 2025 se descubrió o se dio a la luz desde Turquía el descubrimiento o la interpretación de un fresco del cristianismo primitivo, en donde dentro de una tumba del siglo III se ha conservado muy aceptablemente un fresco que muestra a un Jesús joven, en una escena que significa la explicación del "Buen Pastor".

Como sucede en estos tiempos, 1.700 años después, el Buen Pastor es el guía de la humanidad, de la sociedad, representada en la imaginación colectiva a un Jesucristo joven, sin barba, mostrando la figura como un pastor de cabras y ovejas, como el guía espiritual de la sociedad.

La tumba, localizada en la necrópolis de Hisardere, a las afueras de la ciudadela antigua de İznik (antigua Nicea), se remonta al siglo III, cuando el cristianismo seguía perseguido por los romanos. Un cementerio en donde se enterró a familias con poder económicos pero a su vez en tumbas más sencillas a personas sin recursos de la propia ciudad.

Se encuentra el fresco decorando la zona central y en una cámara subterránea, lo que le ha permitido conservarse casi en su integridad, con las cuatro paredes en pie y a Jesucristo presidiendo esa pared principal.

Hay que entender que en aquellos primeros tiempos del cristianismo el símbolo no era todavía la Cruz, sino la figura de Cristo cuidando ganado, ovejas o cabras, como un profeta con sus rebaños.

Hay en las paredes más personajes, posiblemente los propietarios de esta iconografía, rodeados con su familia, y escenas vegetales de la zona en donde se ha encontrado.

La ciudad de Nicea es donde en el año 325 se celebró el primer Concilio Ecuménico de la Iglesia, convocado por el emperador Constantino. En ese concilio se redactó el Credo Niceno, que aún hoy se recita en iglesias de todo el mundo.

Que una de las primeras imágenes figurativas de Jesús aparezca precisamente en esta ciudad no hace más que reforzar su papel clave en el desarrollo del cristianismo.

La principal pregunta que nos debemos hacer es: ¿Cómo y cuando, incluso desde dónde, se empezó a representar la figura de Jesucristo como un pastor de cabras, para explicar su trabajo como guía espiritual de una nueva tendencia ideológica en un mundo de hace 2.000 años?



23.1.26

La basura podría ser menos mala de lo que creemos


Nunca es bueno escuchar o leer un exceso de noticias. Lo aviso y nos lo avisan. Pero no siempre hacemos caso.

Ahora me está dando la impresión, mezclada incluso con el Ate, de que todo es una mierda. Pero además, manipulada, revuelta para que se expandan sus olores y hechos nauseabundos.

Sé que no hay un único culpable, somos en muy diferente grado, un poco todos nosotros.

Desde el Arte es complicado no mirar, mucho permanecer callados, y complejo posicionarnos con libertad. 

No soy ofendidito, tampoco soy una medianía neutral, pero a veces cuando escucho incluso a los que considero fuego amigo, me entran ganas de esconderme.

De momento voy buscando verdades aunque sea feas, horrorosas incluso. Pero sé que son menos feas que la basura de la actualidad, llena de violencias, trampas y engaños.

La basura también podría dignificar lo que fabricamos para engañar, pues al final mucha de la basura es inofensiva e inocente.

El cerebro elige en el Arte, qué vemos mejor


Tres colores, tres materiales, cuatro espacios, una manera de asomarse desde y hacia.

Nada más.

No tiene nada más.

Es un simple golpe de vista.

Azul, amarillo y gris.

Madera, piedra y cielo.

Hay más piedra en el encuadre, pero casi se ve más el cielo cuando en realidad ocupa menos espacios.

Una duda visual. 

Efectos visuales.

¿Es el color el responsable de esto? ¿Es por estar en el fondo, por no tener detalles y ser un color liso?

¿Por qué el cerebro, ya da por hecho que es infinito el cielo?

Nuestro cerebro ve e interpreta según varios mecanismos que no siempre controlamos del todo. Y el Arte debe estar atado a esas opciones, conocerlas y dosificarlas o utilizarlas.

Sabemos de antes de ponernos a observar esta escena, que el cielo es infinito, cierto, pero no sabemos el tamaño de la piedra o de la madera. Aunque nos lo imaginamos pequeño.

Vemos lo que sabemos que es normal ver, incluso si preguntáramos, muchos dirían que a la derecha, tras un poco más de piedra, volvería a aparecer otra pieza de madera. 

La estética que esperamos es esa precisamente. 

Y como la esperamos, nos la imaginamos, aunque no la veamos.

Y siempre sospecharíamos que el cielo continuaría, que no quedaría cortado por otra piedra que encerraría como en una ventana al color azul.

Ajovín


22.1.26

¿Cómo explicamos la abstracción a una persona ajena al Arte?


La abstracción es, en el fondo, una forma de mirar el mundo sin necesidad de nombrarlo todo. Una manera de hablar o escribir desde otro abecedario o lenguaje, otro idioma, otra grafía que a veces nos resulta inextensible.

Cuando vemos un paisaje, una persona o una ciudad, nuestro cerebro no solo reconoce formas y objetos; también registra sensaciones, ritmos, tensiones, emociones, recuerdos. No vemos solo “un árbol” o “una calle”: vemos un peso de luces y sombras, un equilibrio (o desequilibrio) de volúmenes, una atmósfera que nos calma o nos inquieta.

La pintura figurativa intenta parecerse a lo que vemos. Un rostro, una montaña, un vaso sobre una mesa. Su juego está en el “yo reconozco esto”. Aquí hay una casa, allí un perro, más allá una mujer. 

Nos propone un mundo que podríamos señalar con el dedo y nombrar. Todo lo conocemos, es sencillo reconocerlo.

La pintura abstracta, en cambio, intenta parecerse a lo que sentimos o entendemos al ver ese mundo, no al aspecto exterior de las cosas. 

No copia las formas visibles, sino que intenta condensar su ritmo, su energía, su clima emocional. Lo que antes era “árbol al atardecer” se convierte en una franja roja que pesa, un negro que se desploma, un azul que respira.

Podría ser lo mismo, aunque vemos otra cosa, observamos una interpretación que nos hace el artista. Y puede que no le haya salido bien o que no lo entendamos.

La abstracción pictórica funciona un poco como la música. La pintura utiliza color, forma, ritmo, superficie, materia y vacío dentro de un espacio, igual que la música usa sonidos, silencios, intensidades y repeticiones. 

Una sinfonía no nos cuenta una anécdota concreta, pero nos habla de tristeza, de euforia, de espera, de conflicto. 

Un cuadro abstracto hace lo mismo con manchas, líneas y planos. No narra una historia con palabras, la sugiere sin entrar en los detalles reales.

Por eso no es “suciedad sobre un lienzo”, como la música no es “ruido organizado”. 

Si aceptamos que una sucesión de sonidos puede conmovernos sin que “signifique” nada en el sentido literal, también podemos aceptar que una organización de colores y formas pueda hacerlo sin representar sillas, manos o paisajes.

Durante siglos, la pintura tuvo un encargo muy claro. Tenía que representar la realidad. O tenía que inventársela pero transmitirla desde unas realidades claras.

Retratos de reyes, batallas, escenas religiosas, bodegones… La pintura era, entre otras cosas, el espejo oficial del mundo visible. Si nos quería mostrar una escena fantasiosa lo hacía con personas, con objetos muy reconocibles.

Cuando apareció la fotografía —más rápida, más barata, más precisa para copiar lo que tenemos delante—, esa obligación empezó a resquebrajarse. La cámara podía encargarse de “parecerse a la realidad” mejor que cualquier mano pictórica.

Y entonces muchos pintores se hicieron una pregunta radical:

—“Si ya no tengo que copiar el mundo, ¿qué puedo hacer con la pintura?”

Una de las respuestas fue usar y caminar hacia la abstracción. Usar el cuadro no como ventana al exterior, sino como campo de operaciones de la mirada y del pensamiento.

Por eso, frente a una obra abstracta, la pregunta más fácil es:

—“¿Y esto, qué es?”

Porque casi siempre la respuesta literal será decepcionante: 

—“Son franjas de color”, “son manchas”, “son formas”. 

Pero la obra llena de dudas no se agota en ese “qué”.

La pregunta más útil es otra:

—“¿Y esto que veo, qué me hace sentir, qué me hace pensar? 
¿Me transmite calma o violencia? ¿Hay algo que grita o, al contrario, una especie de susurro? ¿Me pesa o me aligera? ¿Me resulta frío, cálido, cerrado, abierto? ¿Me recuerda vagamente a algo, aunque no sepa decir a qué?

No todas las obras abstractas “gustan”, igual que no todas las músicas gustan. 

Eso no invalida el lenguaje; simplemente indica que, como cualquier idioma, no siempre conectamos a la primera con quien lo habla. 

Puede que el artista no haya logrado articular bien lo que quería decir con su obra, o puede que nosotros, en ese momento, no tengamos la disposición, la experiencia o la paciencia para entrar en ese diálogo. 

A veces una obra no nos dice nada hoy y, sin embargo, años después nos habla con claridad.

Una forma útil de resumirlo podría ser: La abstracción no te pide que “entiendas” algo; te pide que lo mires sin traducirlo —enseguida— en objetos.

Primero sentir, luego, si quieres, buscar palabras y respuestas, explicaciones o traducciones.

La imagen que vemos arriba no es una pintura, pero podría parecerlo. No son simplemente trozos de papel rasgados pegados en un muro, aunque eso sea lo que “son” en sentido literal. 

Es una fotografía, sí, pero también es un encuadre. Alguien ha decidido —en este caso yo— qué dejar dentro y qué dejar fuera, cuánto espacio darle al vacío, cómo se relacionan las formas, qué peso tienen los blancos, los verdes, las manchas difusas. 

Es una distribución de elementos sobre un soporte —en este caso, tu misma pantalla— que podemos mirar como miraríamos un lienzo.

Eso también es abstracción. Tomar un fragmento del mundo, aislarlo de su contexto práctico y verlo como un juego serio de formas, ritmos y tensiones. 

A veces el primer paso no es entender, sino dejarse llevar, afectar, sentir. Solo después viene la necesidad —tan humana— de ponerle nombre.

21.1.26

Tenemos un Amo del Mundo, que nosotros no hemos elegido


Estoy seguro de que os da la sensación de que hemos cambiado de Amo en el Mundo, sin que nadie nos preguntara nada a la inmensidad de los ciudadanos del mundo.

Cierto, confundo Mundo con el mundo occidental europeo y americano. Somos los perjudicados por no haber podido votar al nuevo amo.

Por otra parte, tenemos la sensación de que a los que considerábamos Gestores de nuestros países, no son capaces de hacer nada al respecto, no sé si por miedo o por dudar, o por no tener capacidad.

Somos todos, testigos de nuestros aconteceres, y los vemos y los retratamos como mejor sabemos. A veces incluso jugamos con ellos, creando nuevos puntos de vista. 

Este es una viñeta sin humor pero lleno de ironía y dolor. Como se puede comprobar, a lo lejos y mostrando un brazo se pueden ver todos los segundones que acompañan al Amo en su carrera a caballo.


Este blog cambia de enfoque, pero sin romperse


Este blog cambia de ritmo y de enfoque. Sigo siendo el mismo, sigue siendo un espacio abierto y personal, pero abre un nuevo enfoque, como quien abre un nuevo capítulo.

Sin abandonar el interés por el Arte en sentido amplio, a partir de ahora cada entrada partirá de una imagen propia, trabajada como punto de arranque y no como simple ilustración. 

Y la fotografía pasa a ocupar el centro, sin abandonar totalmente las obras de Arte pictóricas. 

Como mirada, como herramienta y como excusa para pensar yo. Y si es posible y no lo hago mal, para hacer pensar a los lectores.

Los textos que acompañen a esas imágenes no pretenden explicar la fotografía, ni tampoco cerrarla, sino abrir un contexto, señalar una fricción, dejar constancia de una duda o de una observación personal. 

Menos generalidades de Arte estático, de Arte expuesto en Museos, y más posición fotográfica, como notaria de unos tiempos. 

Menos discurso ajeno de otros artistas históricos y más experiencia directa de un simple observador fotógrafo que vive en un tiempo, en una sociedad.

No es un cambio brusco ni una ruptura con lo anterior, sino un desplazamiento natural, desde arte entendido como territorio muy amplio…, al arte fotográfico como espacio propio, desde el que mirar el presente con más calma y más implicación.

Cada entrada será autónoma.
Imagen primero.
Texto después.
Y sin conclusiones obligatorias.

Podrás encontrar las Entradas en la Etiqueta: 
Apuntes de un Testigo