6.11.23

La cartelería entre guerras y sus mensajes


La cartelería en tiempos de conflictos, de periodos convulsos, de guerras y de preparativos de violencias, siempre fueron en el siglo XX un elemento que mezclaba el Arte y la ideología, los mensajes sin casi hablar. 

Eran propaganda y necesitaban sobre todo en sus primeras décadas de ese siglo XX llegar a la sociedad con pocos mensajes pues había ua gran falta de formación, incluso un número alto de analfabetismo.

Este cartel del POUM lanza dos mensajes, uno con letras y otros con las imágenes. Por una parte dice que el Socialismo es Libertad, es al menos la liberación de lo que hay en esos momentos.

Y con las imágenes nos muestra la opresión, la falta de espacio, de libertad, de felicidad. Las caras son agrias, duras, violentas, doloridas. Nos muestra que la única salida de esa situación es hacer caso al eslogan, a la frase. 

Nos muestra cómo estamos. Y el camino para salir si hacemos caso al eslogan. 

Pero juega con unas caras violentas y en negativo social, que trabajan la violencia para salir de la violencia. No es un cartel amable, aunque sea artístico pues habla.


La lucha de Jacob con el Ángel de Paul Gauguin


El cuadro La visión tras el sermón, también llamado La lucha de Jacob con el Ángel es un cuadro del pintor francés Paul Gauguin. Un óleo de casi un metro de ancho y pintado en el año 1888 y que se encuentra en la National Gallery of Edimburgo.

Está claramente dividido en dos, en una alarde casi de los inicios del surrealismo, pues trabaja algunos apuntes totalmente transformadores de la realidad. Por ejemplo el suelo del presunto bosque que nunca es de esos colores anaranjados fuertes.

Pero si observamos el primer plano y la zona izquierda vemos a unas mujeres bretonas con sus cofias en un trabajo naturalista. Vuelven de un sermón y se encuentran con un milagro sorprendente y se ponen a rezar.

Al fondo se ve a Jacob luchando contra un Ángel, tal y como relata el Antiguo Testamento. Pura imaginación, sueños, surrealismo.

Parece que Jacob y el Ángel están luchando como lo hacen en Japón, sumo entre potentes figuras, en un trabajo que parece querer copiar al de los maestros japoneses, con colores brillantes y casi lisos.

Pero Paul Gauguin añade otro elemento más a la obra para distinguir claramente lo que podría ser una realidad, las mujeres orando ante una escena que les sorprende y sobrecoge y lo que podría ser el sueño tras haber escuchado el sermón. Y para ello utiliza el tronco del árbol.

Corta en dos el cuadro, lo divide con ese árbol que parece estorbar, pero que en realidad lo que ahe es delimitar la obra en dos obras. Las mujeres miran la otra mitad del cuadro, como quien mira ahora en el siglo XXI una película. Observan lo que no es real. 

 Y tal vez para contrapesar los espacios vacíos, Paul Gauguin termina por pintar una vaca arriba a la izquierda del espectador, para que esos naranjas potentes no se apoderen en la zona izquierda de la mirada del espectador.


5.11.23

El pintor en el camino a Tarascón. Obra de Vincent van Gogh… ¿existe este cuadro?


La obra "El pintor en el camino a Tarascón", también conocido como "Pintor en su camino al trabajo", es una pintura de 1888 de Vincent van Gogh que se cree que fue destruida durante la II Guerra Mundial en un incendio que se produjo dentro de la mina en donde se habían depositado todas las 
obras del entonces Museo Kaiser-Friedrich hoy Kulturhistorische Museum Magdeburg (KHM).

Es una de esas obras de las que hay constancia histórica pero que no se sabe si finalmente se destruyó o está en paradero desconocido. Se dice que muchas de aquellas obras allí escondidas simplemente fueron robadas y luego el resto se quemó de forma intencionada para disimular los robos y saqueos.

En el cuadro vemos a un Van Gogh en una imagen propia, romántica, pobre, caminando hacia su lugar de trabajo que sería un camino, un paisaje que le hubiera gustado con anterioridad. Se encaminaba románticamente en busca de su trabajo, sin ser reconocido pues murió sin ninguna fama, simplemente por eso que llamamos ahora: Amor al Arte.

Sobre esto cuadro le dejó escrito a su hermano Theo que…:  "Por ejemplo, hay un boceto rápido que hice de mí mismo cargado de cajas, palos, un lienzo, en la soleada carretera de Tarascon" una localidad de la Provenza francesa.

Veintidós años después de morir Vincent van Goghesta obra entró en un museo siendo una de las primeras que fue reconocida como obra importante en un museo público. Nunca supo el artista que 130 años después de fallecido, seguiría siendo un artista imprescindible del expresionismo, del Arte Contemporáneo.

Pintar con Café en tonos monocromáticos muy agradables

Voy a proponeros un ejercicio muy sencillo para hacer con niños pero que también tiene sus particularidades en nuestros propios trabajos de Arte. 

Se trata de utilizar el café como si fuera una acuarela.

Mezclaremos en un cacillo pequeño una cucharada sopera de café instantáneo con media de agua caliente. Se mezcla bien y se disuelve. Te quedará una mezcla de café muy espesa, casi ligeramente gelatinosa.

Esta base de color la puedes utilizar para los detalles finales y una parte de ella si la mezclas en diferentes recipientes con más o menos agua, lograrás distintos tonos de esos mismos marrones.

Tendrás pues al menos tres tonos de la misma gama de marrones que con pinceles podrás ir utilizando para dibujar, practicar, pintar de forma sencilla sobre papel grueso del tipo de acuarela.

Si al color le añades un poquito de chocolate en polvo o una gotita muy pequeña de tomate de caja, lograrás esos mismos marrones pero con ligeras variaciones de color, para marcar algunas zonas más específicas.

Es verdad que la durabilidad de este color, de estos colores, no es excesiva, sobre todo si una vez seco le da el sol directo. Lo puedes resolver con un spray fijador y si te gusta la obra, enmarcándola tras un cristal para que los colores o tonos de ese marrón café te duren más.

La gran ventaja es que es muy sencillo de tener en casa café para hacer color y ponerte a pintar. Y que los tonos de ese color son muy agradables pues te recordarán a esos sepias de virados antiguos, que resultan tan agradecidos a la vista. Y además la obra final huele de una manera determinada. 

Si al pintar observas que los detalles finales pierden su forma es por que no está seca la capa del fondo. Deja que se seque bien y a continuación termina dando los detalles con pincel fino y color café más fuerte.

Todos estos detalles o pequeños consejos los puedes utilizar para practicar con los niños y así se irán acostumbrando a que crear Arte no tiene que ser aburrido.