12.5.20

Una sabina para Sabina. Y mientras… tarareo

Tarareo con los dedos sobre la mesa creyendo que estoy tocando un teclado acompañando la música que escucho, que es tan rítmica que hasta los sosos serían capaz de moverse. 

Pero eso me distrae, me aparta de lo que estoy haciendo…, esto mismo que lees ahora. Se me lleva hacia la música en vez de hacia la escritura. 

Me salen letras tecleadas con ritmo de Sabina y no es bueno, pues vete a saber de qué termino escribiendo. 

Nada. Debo decidir. ¿Escribir o escuchar música?

Ruido, ruido, mucho ruido. Ruido entrometido. Silencioso ruido. Ruido enloquecido, ruido sin sentido.