25.8.25

Una instalación de Juan Navarro Baldeweg


Podríamos calificar una instalación artística de muchos modos, es sin duda una construcción en el espacio de diversos elementos artísticos que configuran una escultura sin serlo, un cuadro sin tampoco serlo. Algo en relieve pues juega con el espacio, y que se puede contemplar desde muy diferentes puntos de vista, lo que logra que sus elementos vayan conformando infinitas maneras de ser observado.

Esta es una instalación del artista cántabro Juan Navarro Baldeweg para el Museo Reina Sofía. Un paisaje de energías, de estructuras que intentan marcar magnetismos o gravedades alrededor de distintos objetos que influyen en el ser humano.

Sería como intentar reflejar una habitación nuestra, pero vista desde el interior de nuestras sensaciones, como una cueva en donde habitamos pero influidos por muchos elementos que no siempre somos capaces de ver ni de controlar.

Su trabajo en las artes plásticas tras ser arquitecto comenzó con obras de arte conceptual y con la participación en los muy conocidos Encuentros de Pamplona en la década de 1970, explorando la fenomenología del espacio y la energía. Más tarde, la pintura se convirtió en un eje central de su actividad, con series como Los vencejos o La casa, inspiradas en pintores como Matisse y Picasso.