La pintura surrealista que no es surrealista

La pintura surrealista no es simplemente todo lo que nos imaginamos sin rascar en su superficie. No todos los que nos creemos surrealistas nos admitirían los viejos surrealistas en sus grupos pues no es lo mismo Pintura Surrealista o arte surrealista que Pintura Fantástica.

El surrealismo es automatismo psíquico como decía en su Primer manifiesto André Bretón. Si pintamos obras presuntamente surrealistas pero que son meditadas, bocetadas, ideadas, ya no pueden ser consideradas surrealistas puras. Para ello no debe existir un control sobre lo que nos viene desde la mente a la mano, a los pinceles.

Y si además tenemos en la obra alguna consideración estética, de contrapeso o de encuadre, tampoco será nunca considerada una obra surrealista “de verdad”. Para ello y según los primeros cánones todo debe fluir sin control, en el momento, desde el subconsciente.

Así que con no hacer caso a André Bretón y sus Manifiestos se nos pasa bastante el tema y las dudas, sobre todo porque sí se puede pintar surrealismo sin ser surrealista. ¿Y si eres un surrealista lento que necesita recapacitar lo que le viene de dentro antes de pintarlo o escribirlo?

Si te imaginas un mundo de sueños, si te crees por un momento que eres Freud y te atreves a plasmar tus sueños con formas y colores más o menos reales, en ese surrealismo paradójico donde puedes pintar objetos reales en situaciones irreales…, estás entrando en el mundo del super realismo surrealista donde todo puede querer decir una cosa y posiblemente otra más. Es decir al menos dos cosas distintas e incluso a veces contrarias.

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