24.6.23

No tuve arrestos para preguntarles por lo mío


Me quedé con las ganas de saber qué era lo mío. Os lo juro, no me atreví a llamar a una puerta lateral que había en el local, no fueran a darme de verdad, lo mío. 

Leído así, de sopetón, parece algo sexualmente peligroso. ¿Cómo saben esta gente, qué necesito, qué es lo realmente mío? No tuve arrestos para preguntarles. Nos quedamos todos sin respuesta.