23.2.18

Qué es ARTE y cuando algo es ARTE?

Como estamos en tiempos de censuras, siempre hay personas (y más ahora) que se preguntan y lanzan incluso sus propias respuestas al aire sobre qué es (para ellos) el ARTE y qué debemos concebir como ARTE, intentando adoctrinar y acotar la actividad artística, sin darse cuenta que el arte es inmenso. El ARTE puede estar en el cielo, pero hay cielos que son una mierda y no nos dicen nada. No todo es arte, pero muchas cosas son arte y no sucede nada por ello.

Sin duda alguna la obra censurada en ARCO es (hoy) ARTE, lo que tal vez nos puede llevar a pensar que hace una semana, antes de ser censurado, no fuera ARTE, sino algo más banal. Un trabajo que sin leerlo nos pasaría desapercibido. Y cualquier creación que pasa sin pena ni gloria, no es ARTE. Al menos ya hemos dicho qué NO ES ARTE. Sigamos.

¿Qué es ARTE y cuando se es ARTE?

Una actividad o un producto que sea capaz de motivar, de provocar, de comunicar, de resultar estético, bello o agradable, de incluso ser horroroso y que se salga de lo lógico, puede y debe ser ARTE.

Y como todo en la vida, hay ARTE bueno o ARTE malo, hay arte agradable y arte muy desagradable. ¿Quien dijo que el arte (todo el arte) tiene que ser válido, algo a tener en cuenta?

Para hacer arte podemos emplear nuestras manos, nuestras ideas, nuestra formación o incluso nuestra mala hostia o nuestra particular forma de ver la sociedad. El arte es parte de nuestra cultura y por eso va cambiando, se transforma, tiene el valor de la intemporalidad, y por eso es posible que dentro de unas décadas o siglos, el arte actual sea considerado una mierda, o incluso que sea considerado otra mierda el arte religioso y repetitivo de la Edad Media. No lo sabemos. No tenemos ni idea qué pensarán de nosotros o de los renacentistas o egipcios en el siglo XXX. Si es que queda algo de todos nosotros.

Transmitimos ideas con el ARTE, pero también malas babas, quejas, críticas o simplemente decoraciones. Los que critican al ARTE lo adoran mucho más que los que nos dedicamos a crearlo. Para muchos de nosotros el ARTE es parte de nuestra forma de ver. Simplemente eso. Sea escribiendo, creando música, pintando o dibujando, creando obras teatrales o de ballet o simplemente provocando. Ojo, cuidadín, que provocar a muchos no es fácil. Provocar a una persona sí, provocar a miles de personas es todo un ARTE.

Durante muchos años el ARTE se empleaba para crear fieles, para casi obligar a leer a los que no sabían leer. Para meter miedo con los demonios. Y hoy nadie duda de que aquellas obras son arte. Como es arte lo que los prehistóricos dejaron escrito en las paredes de las cuevas empleando sus dedos. No se nos tiene que romper la crisma por pensar que eso es arte, como lo es construir platos de tortilla deconstruida. El ARTE también se puede comer.

Pero lo más curioso es que si tú, como espectador o como ciudadano, no quieres que eso sea ARTE tampoco pasa nada. El ARTE lo es por tí, para tí. Eres tú quien lo construye con tu mirada. No es obligatorio leer una novela o ver un cuadro. Tampoco lo es que lo consideres ARTE. Yo no te obligo. Así que al menos, no me obligues a mi a NO considerar ARTE lo que me da la real gana que sea ARTE. Si yo considero ARTE algo que tú no consideras arte, no sucede nada. El ARTE puede ser ambivalente, incluso debe ser las dos cosas a la vez. SÍ o NO.

Si como persona haces cualquier actividad con ganas de que trascienda, eso es ARTE.

Si te estás “expresionando”, y lo haces bien y con ganas de hacerlo mejor todavía, y logras impresionar o provocar, hacer dudar o sonreír, realmente estás haciendo ARTE. Pero no te preocupes, eso no quiere decir que vayas a pasar a la historia.

Todos hacemos arte, la inmensa mayoría ni nos damos cuenta. Pero no todos somos capaces de recortarlo, mostrarlo a los demás y provocar con ello “algo”. Muchas veces el ARTE es simplemente encuadrar, parar el momento, elegir el punto de vista, entregar limpio de polvo y suciedad algo muy elemental y que separado de su hábitat común se convierte en “otra cosa”. Incluso es ARTE simplificar tanto, tanto…, que hemos convertido un árbol en dos manchas cuadradas, una negra y otra roja. Simplificar también es ARTE.